viernes, 6 de enero de 2017

Los Avivamientos


Los Avivamientos
La fecha exacta en que los hermanos de la Fe Apostólica, empezaron a celebrar campañas de avivamiento en la Republica Dominicana, no esta claramente documentado, sin embargo, esa actividad se convirtió en una practica tradicional, donde los hermanos se desplazaban de un lugar a otro, y durante una semana permanecían realizando actividades de servicios de matutino a muy tempranas horas de la mañana, entre 6:00 y 7:ooAM, servicio de consagración de 10:00 AM a 12:00M, estudio bíblico de 3:00 a 4:30PM, servicio de aire libre a las 5:00PM y servicios evangelísticos todas las noches, a partir de 7:30 PM hasta las 9:30 PM.

La alimentación de la semana era suplido por los hermanos locales, lo hacían mediante aportaciones en efectivo, o en especie según fuera sus posibilidades:
  • Los que trabajaban en los Ingenios o el corte de la caña aportaban una cuota.
  • Los agricultores, aportaban los frutos de sus cosechas, ya sea Yuca, Plátanos, arroz, etc.
  • Los que criaban animales, aportaban carnes, ya sea cerdo, pollo, res, etc.
  • Los pescadores, aportaban el fruto de la pesca. 
  • Las hermanas locales contribuían con el trabajo de la cocina.

El hospedaje:
  • El alojamiento era responsabilidad de los hermanos locales, sin embargo en muchos casos, algunos amigos hospedaron con gran desprendimiento a los hermanos visitantes en sus hogares.
  • Los varones amanecían  durmiendo en los bancos y en el piso del templo.
  • Con el tiempo muchas iglesias construyeron edificaciones junto a los templos que sirvieron de cuartos de huéspedes, con zonas separadas destinadas  para alojar varones de un lado y las hembras de otro lado.

Durante una semana, la iglesia funcionaba como si fuera una cuartel espiritual, donde los hombres y mujeres que llegaban al avivamiento, lo hacían con hambre y sed de Dios, por eso no era nada extraño la conversión de los pecadores, ni faltaban testimonios de hermanos que experimentaban la acción santificadora y el bautismo Espíritu Santo y fuego, eran tiempos memorables, tiempo de mucho gozo en servir.

La iglesia Fe Apostólica desde 1930 hasta los años de las décadas de los sesenta y setenta, solo contaba con un numero muy reducido de iglesias, lo cual facilitaba la celebración de los avivamientos en la época de tiempo muerto de los Ingenios del CEA, el listado de los avivamientos comenzaba en el mes de Julio, una semana después del inicio de la campaña del cuartel general en Potland Oregon (duración tres semanas), siguiendo la siguiente distribución:
La Iglesia en La Romana, dos semana en el mes de Julio.
La Iglesia del Batey Cacata, 4 días
La Iglesia en San Pedro de Macorís (Miramar), una semana en el mes de agosto
La Iglesia en el Ingenio Porvenir, una semana
La Iglesia en el Ingenio Consuelo, una semana
La Iglesia en el Ingenio Quisqueya, una semana
La Iglesia en Samaná, una semana
La Iglesia en Sánchez, una semana
La Iglesia en Boca Chica, una semana
La Iglesia en el Ingenio Río Haina, a días
La Iglesia en el Soco, 4 días
Si mal no recordamos, ese era el orden las campañas, hasta que se a principio de los setenta tuvimos iglesias en Barrio Blanco en SPM, en Nagua y Molinillo en la región Norte.

Con el tiempo, el numero iglesias creció hasta alcanzar la cifra de 96 a la fecha, y al mismo tiempo que iba creciendo, fue necesario ir haciendo ajustes para acomodar dentro del mismo periodo Julio-Diciembre el programa de campaña de avivamiento, razón por la que la Institución ha tenido que realizar actividades simultanea, donde coinciden la fecha de las campañas en grupos de tres, cuatro, cinco y hasta siete iglesias.    

Desafortunadamente la iglesia ha perdido la esencia de los avivamientos, se hacen campañas, pero las actividades se han convertido en una rutina de servicio en la noche, donde los hermanos llegan por invitación previa, a veces solo por cumplir con el compromiso de la invitación, aunque se hace un esfuerzo por mantener la costumbre, pero se ha perdido el sentido de búsqueda de los dones espirituales.

El crecimiento de la institución y el cambio de los tiempos plantean un gran reto, porque en definitiva habrá que hacer cambios profundos, en la forma de  programar y ejecutar las actividades relacionadas con las campañas de avivamiento general, las actividades de los jóvenes, las actividades de las damas y de los caballeros.